Ya no caben más salvadores de la patria en este país

Los discursos anti políticos tienen mucho recorrido y apoyo porque conectan con el hartazgo general, pero invitan a escenarios muy poco recomendables

Sé que en este caso debo parecer un salmón nadando a contracorriente, pero me parece que es de ley decirlo: no comparto el entusiasmo con el que ha sido recibido en las redes sociales este vídeo de la actriz Tati Ballesteros en el que hila un discurso visceralmente antipolítico que conecta con el hartazgo general de los españoles después de un año de pandemia y de una gestión política de la crisis que en muchos aspectos ha sido cuestionable.

Comparto algunas de las críticas y reivindico también un ejercicio más honesto y menos demagógico y crispado de la acción política en nuestro país, pero el mensaje que rezuma esta intervención es tribunero, contiene inexactitudes y cae por pendientes que también son preocupantes.

Os paso el vídeo, por si no lo habéis visto.

Sobre los errores de su discurso: que yo sepa, la media del recibo de la luz no ha subido este año (se incrementó las dos semanas de la ola de frío, pero durante muchísimas semanas se ha desplomado): no es correcto que se haya subido la tarifa a los autónomos (ha habido en algunos casos una regularización) y también invita a la confusión que apele a un supuesto recorte del 20% del presupuesto de investigación (en realidad, se ha incrementado).

Además, se habla de una supuesta falta general de respeto de los políticos a la hostelería que es discutible, cuando cualquiera que conozca las Administraciones sabe de la renuencia de los gobiernos a cerrarlos y a restringir sus horarios y que sólo lo han hecho cuando la situación sanitaria ha sido crítica. Y se alude a los ERTE con un tono peyorativo, cuando nos han servido de gran colchón social para evitar la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo.

Bien, todo esto que acabo de mencionaros puede ser discutible, pero no es lo que más preocupa. Lo que me genera desazón es que en el vídeo se desliza el deseo de que España encuentre “un capitán” que no sea un político (y no me imagino que la protagonista del vídeo esté pensando en una versión española de Mario Draghi) y que termine advirtiendo a los políticos que somos 47 millones frente a ellos, que “son muy pocos”.

¿Qué quiere? ¿Una España sin políticos? ¿Y si no son políticos, quiénes nos gobiernan? ¿Quizás algún salvador de patrias de buena labia y envuelto en la bandera? Cuidado con estos discursos, que pueden nacer de una buena intención, pero suelen terminar de la peor de las maneras.

Share La newsletter de Juan Carlos Blanco