¿Queda hoy alguien más o menos cuerdo en Celtiberia show?

Una pregunta ingenua: ¿alguien sabe de verdad a qué responden los movimientos de unos y de otros en este party line histérico que nos están regalando unos y otros.

Como bien es sabido, lo razonable en una pandemia y en vísperas de la recepción de los fondos europeos que nos ayudarán a salir del atolladero es montar una ceremonia alocada de mociones de censura y adelantos de elecciones como el que estamos viviendo en España. Lo de la estabilidad lo dejamos para otro siglo. Lo nuestro es la montaña rusa. Un carrusell de políticos hiperventilados, con sus cálculos inexplicables y con sus homenajes a la opacidad y a los pactos que se cuecen debajo de las mesas de camilla.

Una pregunta ingenua: ¿alguien sabe de verdad a qué responden los movimientos de unos y de otros en este party line histérico que nos están regalando desde que en Murcia se desataran las mociones y las emociones? De momento, ganan las elucubraciones sobre los hechos en este gambito de dama a la española en el que la dama de la Puerta del Sol se está llevando todos los focos.

Ayuso, los murcianos, Doña Inés contra Casado, el frente castellano-leonés, el frenopático madrileño y un señor de la Moncloa que debe estar acariciando un gato mientras sonríe malévolamente…parece que estamos en un monopoly ibérico en el que alguien está homenajeando el Celtiberia show del gran Luis Carandell. Un delirio a la altura de la escopeta más nacional de Berlanga donde algunos ganarán y la mayoría de los ciudadanos perderán. Cualquiera diría que lo importante no es que se pongan más vacunas.

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